El trasiego del vino es otro de los fascinantes procesos que se lleva a cabo durante la producción de esta bebida. Entonces, aquí queremos compartirte más información acerca del tema. ¡Síguenos y conócenos más de cerca!

¿En qué consiste el trasiego del vino?

El trasiego se refiere a la tarea de separación del vino de todos aquellos residuos sólidos que se depositan en el fondo de cada recipiente de fermentación. Dicha labor se realiza durante las distintas etapas de crianza del vino. Se calcula que la bebida final obtenida de la fermentación, es equivalente a 3/4 del peso de las uvas procesadas inicialmente. Normalmente, el hollejo resultante se prensa delicadamente para terminar de sacar el resto del vino. Entonces, éste se usa para preparar orujo.

Cuando se trata de un vino nuevo, suele aparecer una clarificación instantánea y los restos van por si solos al fondo de los recipientes. Por lo tanto, estos residuos no pueden permanecer por un tiempo prolongado para evitar una apariencia turbia del vino. Es así que, a través del trasiego el vino se vierte de un lugar a otro utilizando una bomba o de manera manual. Por estos motivos, es que el trasiego sucede de manera permanente durante todo el proceso de elaboración del vino. Este sistema de trasiego no solamente le da un acabado ideal a la fermentación del vino, sino que también lo airea y lo equilibra.

Importancia del proceso de trasiego en la enología

Una vez sucede la primera fermentación, es el mosto resultante el que vuelve a fermentarse y se produce la famosa fermentación maloláctica. Este último proceso es mucho más suave que el primero y es aquí donde el vino adquiere una mayor sofisticación.

Gracias al trasiego, se pueden separar sedimentos sólidos del vino que pueden producirle a la bebida un muy desagradable olor y sabor. Además, el trasiego permite que el vino se oxigene y así pueda evolucionar a una mayor calidad. Igualmente hay dos tipos de trasiego que son:

Trasiego de limpieza

Es el que se realiza en los depósitos luego de la fermentación. La idea es que solo queden levaduras beneficiosas para el vino que le aporten positivamente en sabor, aroma y color.

Trasiego entre barricas

Este sucede en la crianza del vino y consiste en el traspaso de un recipiente a otro que ya hemos explicado anteriormente. Durante todo este proceso, el líquido se puede ir evaporando o puede ser absorbido por las barricas. Por este motivo, la cantidad de vino puede irse disminuyendo.

Es importante aclarar que, para evitar la aparición de moho y otras bacterias, los recipientes deben ser limpiados con anhídrido sulfuroso.

Tiempo y cantidad de trasiego del vino

¿En qué época hay que hacer el trasiego y cuántas veces? En la cultura del vino se dice que al respecto no existen normas estrictas. Por lo tanto, trasegar es una decisión que se toma cuando el experto considere que el vino lo requiere. Se puede decir que la experiencia del técnico en la producción del vino es la mejor consejera.

Normalmente, en un depósito de importante tamaño, el vino se somete al trasiego cada 2 meses. También, en depósitos más pequeños esta práctica suele realizarse cada 4 meses. Esto durante el primer año. Después, esto puede variar según la región, el tipo de uva y las condiciones climáticas del entorno. En el caso de los vinos blancos, como el tipo albariño, el trasiego se hace con menor frecuencia ya que no es necesario.

Beneficios del trasiego del vino

Aquí te vamos a resumir todas las ventajas que tiene el proceso de trasiego durante la elaboración de un vino de alta calidad:

El decantado

Como ya te hemos dicho, el trasiego logra filtrar los desechos que no le convienen para nada al vino. Es así que, se eliminan bacterias, levaduras y otros elementos orgánicos que es mejor separar del vino. Si esto no sucede a tiempo, el vino puede llegar a tener sabores desagradables.

La aireación

Cuando se trasiega un vino, también se airea y esto logra una oxigenación fundamental para un equilibrio perfecto del vino. Esto se puede decir que jugará un papel protagonista en la evolución y calidad del vino.

Evaporar Gas Carbónico

Muchas veces en el proceso de elaboración del vino, éste suele saturarse de gas carbónico. Entonces, el trasiego sirve para eliminar el exceso de dicho elemento y de otras sustancias volátiles.

Homogeneizar el vino

Al trasegar el vino, se le aporta uniformidad debido a que mezcla las distintas capas del líquido. También, la labor de sulfitado logra un reajuste en la cantidad de anhídrido sulfuroso libre.

Limpieza

Gracias al trasiego, se puede limpiar y controlar cada uno de los recipientes donde se está elaborando el vino. Dicho trabajo debe realizarse de manera enérgica para que se elimine todo lo que afecta al sabor y aroma del vino. De hecho, esto incluye un minucioso cepillado, estricta limpieza y desinfección de las barricas.

Como verás, el trasiego del vino es un proceso muy importante durante la elaboración del mismo y depende en gran parte de la experiencia del técnico. Todo con el fin de llevar a tu mesa un vino de excelente calidad. ¿Deseas probarlo? ¡Tenemos un albariño fantástico para vosotros :)!