La historia del vino es tan antigua como la de la gastronomía. Se ha comprobado que su existencia data del año 8.000 al 5.000 antes de Cristo. Son muchas las anécdotas acontecidas por esta bebida tan apreciada durante siglos. Además, podemos afirmar, que el vino es un elemento común entre las civilizaciones más antiguas del mundo. ¡Acompáñanos a sumergirnos en esta apasionante historia!

Historia del vino

La uva, en sus inicios, crecía de manera silvestre en la época en la que el hombre era mayoritariamente nómada; iba de un lugar a otro sin asentarse en un sitio concreto. Cuando el hombre se vuelve más sedentario, comienza el cultivo de la uva. Hay que tener en cuenta que una viña necesita un mínimo de tres años para generar una producción generosa de uvas.

El vino primero era zumo

Se presume que el origen del vino comienza cuando el hombre empieza a aplastar la uva para producir zumo. Esta era una de sus frutas predilectas, porque la cantidad de líquido de la uva era muy superior al de otras frutas. Es aquí cuando el hombre descubre que si dejaba el zumo de vino por un tiempo en un cuenco, adquiría un sabor fermentado y al beberlo producía euforia.

Entonces, comienza a dejar en reposo el zumo de uva por un tiempo, voluntariamente, para obtener el vino. Recordemos que la piel de la uva tiene especies unicelulares que son las levaduras. Estas permitían dicha fermentación natural al machacar la uva completa para obtener el zumo. Dicho proceso duraba entre 5 días hasta 5 semanas. Se cree que el origen del vino se dio en Europa Oriental desde donde se fue extendiendo a otras zonas.

Evolución en la historia del vino

Las primeras evidencias de vino se encontraron en el antiguo Egipto donde se empezó a producir vino tinto de forma artesanal. Ellos mismos se encargan de mutar la uva para poder producir una nueva variedad, que fue el vino blanco. El proceso de fermentación lo realizaban en enormes vasijas de barro, que una vez llenas, se sellaban.

Curiosidades del vino

Algunos datos curiosos sobre el vino en Egipto durante esta época:

  • El vino se reservaba solo para el consumo de la nobleza. Sin embargo, en fechas especiales se podía compartir con la clase más baja.
  • Cocinaban el vino para que no se deteriorara.
  • Pensaban que el vino tenía un origen divino y que sin la intervención de sus dioses no serían capaces de producirlo.
  • Los Egipcios eran capaces de conservar el vino durante años gracias a un recubrimiento interior con brea, con el que hacían los recipientes. Incluso se han encontrado estos recipientes en las tumbas, que dejaban como ofrenda a los muertos.
  • Consideraban el vino añejo como el de mejor calidad.
  • Cada uno de los recipientes donde se almacenaba el vino tenía grabada la fecha de elaboración.
  • El vino también era utilizado en los procesos de embalsamamiento de los muertos.

Como ves, las civilizaciones antiguas como la de los egipcios eran sumamente organizadas y respetuosas al producir su vino. Además, durante el proceso de evolución del vino, desarrollaron su propia viticultura.

El vino llega a Grecia

Desde Egipto llega el vino hasta Grecia, más específicamente a la Isla de Creta. Y más tarde, se propagaría hacia otras regiones como Silicia e Italia. La civilización griega también le atribuía a sus dioses la producción del vino.

Dato curioso

Fueron los griegos los primeros en empezar a diluir el vino con agua. Este hábito se entiende, cuando consideramos, que el vino que producían antiguamente era de una altísima graduación. La única manera de tomar el vino puro era en una ceremonia o ritual religioso. Durante estas celebraciones se producían intoxicaciones para llegar a un estado denominado como «posesión divina».

Al igual que los egipcios, los griegos concedían el honor de beber vino a diario solo a la clase más alta.

Los romanos como parte de la historia del vino

Los romanos desarollan una enología más avanzada. Recordemos que el término «enología» hace referencia a la técnica para producir el vino. También, fueron los romanos quienes empezaron a almacenar el vino en recipientes de madera.

Además, los romanos preferían el vino tinto, por lo que modificaban su color con la ayuda de productos como la sangre de cerdo. También solían utilizar otros ingredientes como las claras de los huevos, gelatinas y polvos. Adicionalmente, se almacenaban los vinos en sitios altos, cerca de chimeneas, debido a que le otorgaba un sabor ahumado al vino, que a los romanos les encantaba.

El vino llega a España

Se presume, que gracias a los fenicios el vino llega a la Península. A partir de ese momento, la fama del vino se extiende asombrosamente hasta hoy. Además, el terreno y el clima en España es ideal para la producción de vino en múltiples variedades. Es por ello por lo que el vino español es uno de los más apreciados a nivel nacional e internacional.

En este artículo, hemos querido plasmar los datos más llamativos y curiosos de la historia del vino. Si quieres probar un excelente vino español, como el albariño Casa do Sol, ¡Contacta con nosotros!