El ser humano lleva más de 2.000 años consumiendo vinos blancos. Esta bebida ha formado parte del progreso económico de varias civilizaciones a lo largo de la historia. En nuestro texto veremos cómo se elaboran los vinos blancos y qué diferencias hay entre su proceso de elaboración y el de otras variedades.

Los vinos blancos se elaboran normalmente a partir de la uva blanca, una especie muy extendida en varias zonas del mundo. Aunque también se pueden elaborar vinos blancos a partir de uva negra, como la “pinot noir”, que se utiliza además para la elaboración del champán.

La vendimia

La vendimia es el primer paso para la elaboración del vino. Este proceso es común a los vinos blancos, los tintos y los rosados. Durante este proceso se seleccionan los mejores racimos, al mismo tiempo que se descartan los dañados y de mal aspecto. El proceso de selección es muy importante, porque las uvas elegidas determinarán la calidad final del producto.

Estrujado y despalillado

Una vez recogidas las uvas se transportan a las bodegas. Después, se descargan en las tolvas de recepción. En este momento entran en acción las máquinas de despalillado. Estas máquinas separan la uva del raspón.

Durante este proceso se descuelga el primer mosto. A este mosto se le denomina mosto yema, flor o lágrima. Este es el mosto de más calidad y, dependiendo de las técnicas del fabricante, puede mezclarse con el mosto estrujado o reservarse para elaborar los vinos más puros.

El estrujado es el proceso controlado por el que se presiona la uva para obtener el mosto sin romper las pepitas. La pasta obtenida durante el primer estrujado se utiliza para elaborar los vinos de mayor calidad.

Con los siguientes estrujados se puede obtener la materia prima para realizar vinos de una calidad menor. Con la pasta final, después de su destilación, se pueden elaborar diferentes variedades de licores.

Diferencias entre la elaboración de los vinos blancos y las otras variedades

Partimos de la base de que tanto el mosto de la uva blanca como el de la uva negra son incoloros. Los pigmentos de la uva se encuentran en la piel de la fruta. Durante el proceso de prensado una parte de los pigmentos se transfieren al mosto.

Para elaborar los vinos blancos, durante el estrujado, se separa la piel del mosto y se fermenta solo este. Al separar la piel del mosto se evita que la piel transfiera sus pigmentos al mosto. Así es como se generan los vinos blancos.

En el caso de las uvas negras o tintas, durante el estrujado, la piel se mantiene junto al mosto para la fermentación. Los pigmentos de la piel se transfieren al mosto generando los colores del vino tinto.

Los vinos rosados se obtienen añadiendo al mosto blanco la piel de la uva tinta, la cual ya ha perdido parte de su pigmentación. Generando así en el vino un color menos intenso que el del vino tinto.

Maceración

Este proceso suele realizarse cuando se quieren obtener vinos blancos de máxima calidad. Consiste en dejar la piel de la uva en contacto con el mosto durante un tiempo determinado. La maceración se realiza a bajas temperaturas para evitar que se inicie la fermentación. Por otro lado, con esta técnica se consigue transferir las mejores sustancias aromáticas desde el hollejo al mosto.

Fermentación

La fermentación es el proceso mediante el cual el mosto se convierte en vino. Una serie de agentes naturales consumen el azúcar que contiene el mosto. De esta forma se libera el alcohol y el anhídrido carbónico.

Es habitual que la fermentación de los vinos blancos se realice en grandes cubas de acero inoxidable. Dependiendo de la técnica elegida por los fabricantes, se puede optar por realizar la fermentación en barricas de madera para obtener un vino con diferentes matices.

Los fabricantes se encargan de seleccionar los agentes naturales que consumen el azúcar y de controlar los tiempos de fermentación. Además, durante este proceso se realizan diferentes estrategias para conseguir el sabor ideal para el vino.

Las últimas fases de la elaboración de vinos blancos

Una vez fermentado el vino blanco se procede a las últimas manipulaciones antes de degustarlo. Estos son los procesos que tienen lugar durante la última parte de la elaboración de los vinos blancos:

  • Trasiego: Consiste en pasar el vino de un depósito a otro para eliminar los restos sólidos.
  • Clarificación: Después de los trasiegos, se añaden sustancias químicas o naturales como la clara de huevo, para arrastrar los restos en suspensión que no hayan sido eliminados durante el traspaso entre recipientes.
  • Filtrado: El filtrado es el proceso por el cual el vino queda completamente limpio. Se utilizan muchos tipos de filtro para lograr la transparencia de los vinos.
  • Embotellado: Este es el último paso en la elaboración del vino. Los fabricantes procuran airear el vino lo menos posible durante este proceso para conservarlo con todas sus cualidades.

Una vez embotellado, el vino blanco estará listo para poder ser degustado solo o acompañando una deliciosa comida. Nuestro vino Casa do Sol es ideal para maridaje con pescado, marisco y comida japonesa.