El proceso de elaboración del vino blanco es fascinante y representa la cultura y tradición de las regiones en las que se produce. Sin embargo esta bebida en realidad no es puramente blanca, sino que puede pasar por distintas tonalidades. Algunos ejemplos de esto son los vinos que tienen colores amarillos, dorados y hasta anaranjados. ¿Interesante verdad? ¡Síguenos a lo largo de este artículo y te contaremos todo acerca de su elaboración!
Etapas de elaboración del vino blanco
Elaborar vinos blancos es un arte que requiere de técnicas, experiencia y exactitud. En este proceso existen etapas muy bien definidas que te vamos a mostrar a continuación: ¿cómo se elabora el vino blanco? ¡Aquí te lo contamos!
Vendimia o recolección de uvas
Este es el primer paso en la elaboración del vino blanco que consiste en recolectar las uvas blancas en un estado de maduración ideal. Normalmente se puede recolectar manual o mecánicamente, pero muchas bodegas prefieren la primera alternativa para cuidar mejor los viñedos. De esta manera no habrá desperdicios.
A despalillar…
Despalillar la uva blanca (en nuestro caso uva albariño) es un proceso en el cual se despoja a la uva de todo lo que la une al racimo. Es así que la uva queda totalmente limpia de hojas, ramas o cualquier otra parte de la planta original. En el caso específico de los vinos blancos se puede dejar el escobajo (es opcional) porque puede facilitar el trabajo de prensado que te vamos a explicar más adelante. En esta parte del despalillado también se eliminan las uvas que están en mal estado o no lo suficientemente maduras.
Estrujar la uva para la elaboración del vino blanco
Esta es una de las fases para elaborar vino blanco que consiste en sacarle el máximo zumo a la uva sin aplastar otras de sus partes sólidas. Dichas partes son las semillas, piel, tallos y hollejos que deben cuidarse para que no suelten componentes que provoquen mal sabor. A este resultado se le llama mosto.
¿Hay maceración en la elaboración de vinos blancos?
Hay que decir que la maceración es una parte opcional porque hay vinos blancos que al ser frescos y ligeros no pasan por esta etapa. Sin embargo hay vinos blancos de cosecha a los que sí se le somete a la maceración. Esta consiste en el contacto del zumo de uva con pieles y hollejos, por un determinado tiempo, para así obtener mayor cuerpo, intensidad y aroma.
Prensar
Esta parte del proceso de elaboración de los vinos consiste en extraer el mosto lo más puro y limpio posible. En el caso de los vinos blancos se debe evitar al máximo el contacto con el oxígeno porque el mosto blanco es muy sensible a la oxidación. Una buena técnica es el cambio de recipiente del mosto para que sus restos sólidos vayan quedando en el fondo.
Fermentación alcohólica
Se puede decir que dicha etapa es la transformación del mosto en vino de forma natural. Para que esto suceda, se introduce el líquido prensado en recipientes, normalmente de acero inoxidable, junto a levaduras y se deja fermentar. El tiempo de fermentado puede ser de algunas semanas y con temperaturas que varían entre 18 y 20 grados centígrados. También se puede hacer el fermentado en barricas de roble para aportarles a los vinos blancos mayor grado alcohólico. Además tendrán más intensidad en su sabor y aroma.
¿Fermentación malo-láctica en la elaboración del vino blanco?
Esta puede ser una de las particularidades del vino blanco de crianza que consiste en añadir bacterias para suavizar el sabor de esta bebida. Sin embargo hay que aclarar que la mayoría de vinos blancos no pasan por esta etapa porque la idea es que conserven su toque ácido y frutal.
Maduración
El vino blanco joven no se suele embotellar inmediatamente, sino que debe permanecer almacenado durante un tiempo. Normalmente este proceso se hace en recipientes de acero inoxidable y en el caso de realizarlo con presencia de algunos residuos se conoce como «sobre lías«. En el caso de los vinos blancos de crianza, estos permanecen meses en barricas de roble para brindarles las características de este tipo de bebida.
Etapas finales de la elaboración del vino blanco
Finalmente el vino se expone a bajas temperaturas para estabilizarlo y a continuación se filtra y se embotella. Después el vino se deja embotellado por un tiempo hasta que se encuentre listo para salir al mercado.
Diferencias y similitudes en la elaboración del vino blanco y el vino tinto
Durante la maceración es que el vino adquiere el color que va a tener definitivamente. En el caso del vino blanco los elementos sólidos en suspensión se separan del mosto antes de empezar la fermentación. En lo que se refiere al vino tinto dichos sólidos se dejan en contacto con el mosto y el líquido adquiere su color. Otra diferencia es la temperatura en la maceración que en el caso de los vinos blancos es más baja que en los vinos tintos.
Una similitud entre los vinos tintos y los blancos es que se clasifican acorde al tipo de uva, nivel de azúcar, elaboración y técnica de crianza.
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