El aroma a corcho es uno de los mayores enemigos del vino. Afecta por igual a vinos caros y baratos. El olor a corcho puede estropear botellas de las denominaciones de origen de la más alta calidad.

El aroma a corcho es uno de los peores defectos del vino y puede echar por tierra el trabajo de muchos años. Debido a esto, los fabricantes se esmeran en evitar a toda costa que sus productos se vean afectados por esta circunstancia.

Vamos a conocer cuáles son las causas del aroma a corcho en el vino y qué elementos son los que influyen en su generación. También estudiaremos qué acciones se pueden llevar a cabo para evitar los problemas del corcho en el vino . Te daremos los mejores consejos para que esta maravillosa bebida no pierda su esencia y sus aromas naturales.

El TCA y el TBA

Aunque el aroma a corcho puede estar relacionado con diversos factores, como la elección de los barriles de madera o el almacenamiento y el transporte del vino, los estudios han demostrado que estos defectos del vino guardan relación con la presencia de los compuestos químicos conocidos como TCA y TBA.

¿Qué son el TCA y el TBA?. El TCA es el trichloroanisol, el TBA es el tribomoanisol. Estos compuestos químicos son transferidos al vino a través del corcho. El TCA no se produce de manera natural. Su generación está asociada al tratamiento de algunos hongos con compuestos fenólicos clorados utilizados durante el procesamiento de la madera.

Una pequeña cantidad de estos compuestos es suficiente para generar el aroma a corcho en los vinos y estropear el duro trabajo de años de elaboración.

Cuál es el olor característico del aroma a corcho

A pesar de que la presencia del aroma a corcho en el vino no es perjudicial para la salud, lo cierto es que su olor es desagradable, y puede convertir una gran cosecha en un mediocre vino de mesa. Para diferenciar un vino con aroma a corcho basta con identificar si la bebida tiene un olor parecido al que produce el cartón cuando se moja.

También encontramos un paralelismo entre el vino con aroma a corcho y la sensación olfativa que nos produce entrar en un sótano húmedo o los olores que desprenden los alimentos que tienen moho. En resumen, un olor nada agradable y que hará que rechacemos el vino, por muy buena fama que tenga.

Qué otros elementos pueden causar el aroma a corcho

Uno de los errores más comunes que puede cometer un fabricante es desinfectar sus bodegas con lejía. La lejía contiene cloro, y este elemento se une con los fenoles, formando los compuestos químicos que posteriormente darán lugar a la generación del característico olor del corcho.

A pesar de ser uno de los desinfectantes más económicos del mercado, la lejia debe ser descartada como desinfectante para la bodegas de vino. A la larga, los efectos de la lejía, son más perjudiciales que beneficiosos.

Las maderas pueden provocar la aparición del aroma a corcho

Las maderas como materia prima no son causantes de la aparición del aroma a corcho. El problema está en su tratamiento. Muchas de las maderas con las que se fabrican los techos o las barricas, puede que hayan sido tratadas con fungicidas con base de cloro. Ahorrarse una inversión económica utilizando desinfectantes elaborados con este elemento químico para la eliminación de los hongos en la madera puede tener consecuencias fatales. Además hay que tener en cuenta que puede echar a perder años de trabajo con la aparición del aroma a corcho en el vino.

Cómo se puede evitar el aroma a corcho en el vino

Evitar el aroma a corcho en el vino es una de las mayores preocupaciones de los fabricantes de todo el mundo. La mejor forma de evitar estos olores es mantener las bodegas en las condiciones adecuadas, como hacemos en Bodegas Casa do Sol.

Para ello, debe trabajarse el espacio de la bodega con los tratamientos necesarios para impedir que se generen zonas húmedas en las que puedan aflorar los hongos. Otro de los cuidados que se deben implementar es mantener los tapones de corcho de las futuras botellas en lugares secos en los que no les sea posible recibir el TCA o el TBA y transmitirlos posteriormente a la bebida.

Qué podemos hacer como consumidores

Desgraciadamente, los consumidores no podemos hacer nada para evitar el olor a corcho en los vinos. El aroma a corcho es un proceso que tiene lugar antes de que las botellas lleguen al cliente final. Por supuesto, si notamos aroma a corcho en una botella de vino en un restaurante, lo debemos comunicar para que nos cambien la botella.

Si compramos vino para consumirlo en casa y notamos ese olor a moho o cartón mojado, lo mejor que podemos hacer es descartar la botella y limpiar a conciencia las copas que hayamos servido para que no quede ningún rastro de este desagradable aroma. Igualmente, procederemos a su devolución en caso que estemos dentro del plazo de garantía de la compra realizada.