En la elaboración del vino se tiene en cuenta hasta el más mínimo detalle. Sus matices, su aroma y su sabor se adquieren después de un largo proceso en el que no se deja nada al azar. Cuando la bebida llega a la mesa podemos estropear todo ese proceso por cometer errores al servir el vino.

En este artículo vamos a analizar cuáles son los errores al servir el vino que debemos evitar en cualquier reunión familiar o de amigos. Conoceremos cuál es el protocolo para servir el vino y cómo evitar equivocaciones al servir el vino en la mesa. Tanto si eres camarero como si quieres ser un buen anfitrión, la información que viene a continuación te ayudará a convertirte en todo un experto a la hora de servir el vino adecuadamente.

Errores frecuentes al servir el vino

Uno de los errores frecuentes al servir el vino es abrir la botella mucho tiempo antes de que vaya a ser consumida. Es cierto que el vino necesita oxigenarse, pero en la mayoría de los casos con unos minutos o una hora será suficiente. El contacto prolongado con el oxígeno puede provocar que el vino se caliente y que empiece a perder parte de sus aromas antes de ser consumido.

Nunca empujes el corcho hacia el fondo de la botella

Otro de los errores al servir el vino es empujar el corcho hacia el interior de la botella cuando tenemos dificultades para su apertura. Si te estás iniciando en el mundo del vino y no sabes cómo abrir correctamente una botella, es mejor que te informes antes de comenzar. Empujar el corcho hacia el interior es uno de los errores imperdonables al servir el vino, ya que las partículas del corcho se mezclarán con el líquido y acabarán en las copas de todos los invitados.

Errores imperdonables al servir el vino

Enfriar el vino con hielo

Este es uno de los errores al servir el vino que debes evitar si no quieres estropearlo todo; estamos hablando de enfriar el vino con hielo. Si quieres refrigerar el vino, lo mejor que puedes hacer es meterlo en el frigorífico durante unos minutos y estar atento a su temperatura para retirarlo en el momento adecuado. Si enfrías el vino añadiendo hielo a la copa, lo único que conseguirás es una bebida aguada que habrá perdido todo su sabor, sus aromas y sus matices.

El vino no se agita

Otro de los errores cuando servimos el vino que no debemos cometer jamás es agitar la botella. El vino no es una botella de cava que debemos agitar para que salga disparado en una celebración. Al agitar el vino podemos provocar que las partículas del corcho se mezclen con la bebida y acaben en nuestra garganta a la hora de beber.

Otros errores al servir el vino

Hay otros errores al servir el vino que debemos evitar en cualquier reunión o en nuestro centro de trabajo. Uno de ellos es llenar la copa en exceso. Si llenamos las copas de vino hasta arriba no podremos girarlas ni moverlas para que desprendan todos sus aromas. Dependiendo del tipo de vino que sirvamos deberemos también utilizar una copa adecuada para cada caso.

Otro de los errores al servir el vino que todo sumiller aficionado debería evitar es servir los sedimentos que se encuentran alojados en el fondo de la botella. Los sedimentos son parte de un proceso natural que se produce en el vino una vez que ha sido embotellado. Los sedimentos no son perjudiciales ni hacen que se estropee la bebida, pero debemos evitar servirlos por una cuestión de decoro.

Buenas prácticas a la hora se servir el vino

Para evitar cometer errores al servir el vino, lo mejor es dejarse aconsejar por los expertos en la materia. A continuación te damos algunos consejos prácticos para que apliques con rigor los protocolos oficiales a la hora de servir el vino:

  • Cambio de copas: Si tenemos que servir dos tipos diferentes de vino durante una comida, es indispensable cambiar las copas. Cada vino tiene un sabor y un aroma característicos. Si lo mezclamos con otro perderá todas sus cualidades.
  • Dejar que alguien lo pruebe antes de servirlo: Esta es una práctica habitual en un restaurante y una buena costumbre que debemos implementar en nuestras reuniones. Lo más normal es servir el vino a alguien con experiencia que pueda aprobar su calidad y actúe como representante del resto de comensales.
  • Abrir la botella: La botella debe abrirse siempre apoyada en la mesa, de manera que el único movimiento que sufra el líquido sea el imprescindible para retirar el corcho. Hay que introducir el sacacorchos en línea recta y evitar que una diagonal pueda romper el corcho y trasladar algún trozo a la bebida. Una vez retirado el corcho se utilizará un paño para limpiar la boquilla.
  • Incrementar la intensidad de manera gradual: Al igual que ocurre con la comida, a la hora de servir el vino debemos empezar siempre por los más suaves. A medida que avance la reunión se servirán los vinos de mayor graduación y cuerpo.