Los diferentes tipos de barricas aportan al vino aromas y sabores característicos. Al principio las barricas eran utilizadas solo para transportar el vino. Con el paso del tiempo se descubrió que la madera aportaba matices y texturas originales que mejoraban el sabor.
Las barricas de vino realizan funciones tan importantes como la separación de los sedimentos, la mejora de los sabores y la fijación del color. Los enólogos son los encargados de seleccionar los tipos de barricas adecuados para cada variedad de vino.
Crianza del vino en barrica
El objetivo de las barricas en cuanto a la elaboración del vino es utilizar la madera para filtrar oxígeno a la bebida. Esta oxigenación hace que se suavicen los taninos del vino. Con ello la bebida obtiene un sabor más agradable y compacto.
Los taninos son compuestos químicos que se encuentran en la piel, las pepitas y los tallos de las vides. Los taninos aportan un sabor amargo y un olor característico al vino. Cuando un vino contiene muchos taninos notamos un gusto amargo, áspero y seco en la boca. La madera también contiene taninos. Durante la crianza y el envejecimiento del vino los taninos se mezclan y se equilibran.
La crianza del vino en barrica favorece la oxigenación de la bebida. Con el contacto del aire los taninos suavizan sus características y el vino obtiene un gusto más agradable.
Envejecimiento en barrica
Los distintos tipos de barrica influyen de manera directa en el proceso de envejecimiento del vino. El envejecimiento en barrica es la primera fase, que se completará más tarde con el envejecimiento en botella.
La relación entre la bebida y los tipos de madera para el vino es fundamental para lograr el éxito final de las cosechas. La madera cede al vino sus propios taninos, que se mezclan con los de este hasta alcanzar un equilibrio perfecto.
Para conseguir una simbiosis correcta entre el vino y la madera, se suelen colocar las barricas llenas y cerradas en hileras bajo tierra para obtener el porcentaje de humedad y la temperatura adecuada en el proceso.
Tipos de vino según su envejecimiento en barricas
Los vinos se clasifican según su proceso de envejecimiento. Los tipos de barricas utilizados en el proceso influyen en esta clasificación:
Vinos jóvenes
Los vinos jóvenes están pensados para consumir en el mismo año de su fabricación. Los vinos jóvenes no pasan por barricas. Algunas variedades pasan por barricas, pero por poco tiempo. Estos vinos no permanecen el tiempo necesario en barrica para obtener la categoría de crianzas. Los vinos jóvenes suelen embotellarse después de su fermentación.
Crianza
Para obtener la categoría de crianza los vinos tintos deben estar envejeciendo durante 2 años, de los cuales han de permanecer al menos 6 meses en barrica de roble. En el caso de los vinos rosados y blancos se les exigirá 1 año de envejecimiento con 6 meses en barrica de madera.
Reserva
Los vinos reserva han de envejecer durante al menos 3 años. Lo ideal es que pasen 18 meses en barrica y 2 años en botella. A los vinos blancos y rosados se les pide permanecer 2 años en las bodegas, de los cuales 6 meses se completarán en barrica.
Gran reserva
Esta categoría está reservada para los vinos que completan un proceso de envejecimiento de al menos 5 años. Los distintos tipos de barricas contienen el vino durante 18 meses. El resto del desarrollo se produce en las botellas. Para el vino blanco y rosado se pide 4 años de envejecimiento con 6 meses en barrica.
Tipos de barricas
Existen varios tipos de barricas para elaborar el vino. Las barricas tienen diferentes capacidades y tamaños. Aunque existen varias procedencias, las maderas más utilizadas para las barricas son las de roble francés o americano. Según su tamaño y capacidad las barricas se dividen en:
- Bordelesas: Deben su nombre a la ciudad francesa de Burdeos. Hay diferentes tamaños de barrica bordelesa. La más popular tiene una capacidad de 225 litros y pesa unos 48 kg.
- Botas: Son similares a las barricas, pero suelen ser más grandes. Algunas alcanzan una capacidad de hasta 1.500 litros.
- Barriles ovales: Estos barriles se utilizan para servir el vino sin necesidad de embotellarlo. Se suelen adornar y se pueden encontrar en algunos establecimientos con capacidades de 1 a 16 litros.
- Cubas: Son las más voluminosas. La parte inferior es más ancha y sirve de base. Su capacidad va desde los 1.000 hasta los 50.000 litros.
Roble americano en barrica
El roble americano es uno de los más utilizados en los distintos tipos de barricas para elaborar el vino. Se caracteriza por ser más compacto y menos poroso que el roble francés. La proceso de producción de esta madera es más económico. Las tablas que forman la barrica se pueden cerrar directamente del tronco del árbol, con lo que se desperdicia menos madera.
El roble americano aporta al vino aromas a vainilla y coco, dando una sensación más agresiva al paladar cuando se prueba el vino.
Roble francés, un clásico entre los tipos de barricas
La madera de roble francés es más ligera y menos porosa, por lo que no es posible cerrarla. Se necesita mucha más madera que en el caso del roble americano para realizar una barrica. Esto hace que su precio sea más elevado.
El roble francés transmite al vino sus cualidades de forma más lenta. Los aromas más característicos son avellana, miel o vainilla.
Tipos de barricas
Esperamos que esta información sobre los tipos de barricas usados para la elaboración del vino hayan sido de tu interés. Recuerda que en nuestro blog tienes mucha más información sobre el vino y sus variedades. ¿Has probado ya nuestro Albariño Casa do Sol?
