Cuando hablamos de vinos especiales hacemos referencia a aquellas variedades que han recibido tratamientos adicionales durante su elaboración. Los sabores, matices y aromas de los vinos especiales no dependen solo de las uvas utilizadas. Sus características están determinadas por las diferentes técnicas implementadas por los fabricantes.

Hoy vamos a conocer algunos de estos vinos especiales, entre los que se encuentran los vinos de crianza bajo velo, los vinos de licor o los vinos espumosos. Veremos cuáles son las técnicas utilizadas durante su elaboración y descubriremos las cualidades de vinos originales como los espumosos o el refrescante vino helado.

Vinos especiales de crianza bajo velo

Una de las variedades de vinos especiales que merece la pena probar es la de los vinos de crianza bajo velo. El tratamiento especial de este tipo de vino consiste en envejecerlo en contacto con el aire, de manera que en la superficie del líquido se va formando lo que se denomina como un “velo de levaduras”. Esta técnica se prolonga hasta que se completa la fermentación alcohólica del mosto.

Algunos fabricantes de estos vinos especiales añaden a la bebida otros alcoholes que complementan el sabor original y aportan al vino unas características singulares. El resultado final de los vinos de crianza bajo velo debe ser un producto con un porcentaje de alcohol igual o superior al 15%.

Vinos de licor

Los vinos llamativos destacan por ofrecer una gama de sabores potentes y una graduación superior a la de los vinos tradicionales. Dentro de esta categoría de vinos especiales podemos incluir los vinos de licor. Los vinos de licor son el resultado de la combinación del mosto de uvas con destilados o aguardientes.

Algunos ejemplos de vinos de licor son los vinos dulces naturales, los vinos generosos o los vinos generosos de licor. La graduación de estos vinos especiales suele situarse entre los 15 y los 22 grados. Los vinos dulces naturales se elaboran añadiendo vino de diferentes características a la uva. Los vinos generosos también se elaboran a partir de vinos naturales o por adición de alcohol vínico. Los vinos generosos de licor se elaboran con unas variedades de uvas específicas, y admiten la adición de vinos naturales, mostos concentrados y mistelas.

Vinos espumosos y gasificados

Esta variedad de vinos especiales se caracteriza por la presencia de burbujas en mayor o menor cantidad. La técnica utilizada en la elaboración de estos vinos es la doble fermentación, o en algunos casos, la triple fermentación. Este proceso puede completarse tanto en botella como en depósito.

Estas fermentaciones complementarias hacen que se genere dióxido de carbono en el líquido. El dióxido de carbono se integra como una parte más de la bebida y se libera cuando se descorcha la botella. En el caso de los vinos gasificados, el dióxido de carbono no se forma de manera natural sino que es añadido en parte o totalmente por el fabricante.

Dependiendo de la cantidad de azúcar que contengan, los vinos espumosos se clasifican entre “Brut”, seco y dulce. Los Brut nature apenas contienen azúcar, los extra seco contienen entre 12 y 17 gramos por litro, mientras que los vinos dulces albergan más de 50 gramos de azúcar por litro.

Vinos helados

Algunos vinos son elaborados con técnicas menos habituales para conseguir resultados diferentes a los de los vinos más comunes. Estos vinos se conocen como vinos raros o vinos curiosos. El vino más representativo de esta categoría es el vino helado. Para elaborar el vino helado se deja madurar la uva hasta que llegan las primeras heladas del invierno.

Una vez heladas las uvas, se realiza una selección entre los mejores ejemplares de los viñedos para proceder a la elaboración del vino. Esta técnica provoca que el agua de la uva se expanda hasta romper la cascarilla. De esta forma, la uva pierde gran parte de su agua y conserva todo el azúcar concentrado.

Este tipo de vinos especiales es típico de zonas frías, como Alemania o Canadá. Sin embargo, en aquellos lugares en los que el clima no permite generar vino helado de forma natural, los fabricantes congelan las uvas y las prensan para generar su propia variedad de vino helado.

Vinos pasificados

Al igual que ocurre con los vinos helados, el vino pasificado tiene como objetivo que la uva pierda gran parte de su contenido en agua. En este caso, las uvas utilizadas son aquellas que se han pasificado y deshidratado por el sol. El resultado de esta deshidratación es una alta concentración de azúcares que genera vinos muy dulces y de una alta graduación alcohólica. Los vinos pasificados más famosos tienen procedencia italiana.

Vinos raros

Las técnicas para elaborar el vino son múltiples y variadas. Algunos fabricantes utilizan uvas sobremaduradas hasta que estas generan un hongo conocido como Botrytis Cinerea. Estos vinos raros dentro de los vinos especiales se denominan vinos de podredumbre noble. Esta denominación se debe a que el Botrytis es un hongo noble que aporta al vino unos aromas y características especiales.